La Creación del Startup Después del PhD

La Creación del Startup Después del PhD

Una de las dudas más grandes que tuve antes de embarcarme en el mundo del emprendimiento empresarial (startup), fue si el hecho de no tener formación formal de negocios en algún momento me cobraría factura. Al cabo de casi ya 3 años como CEO de Ares Materials (www.aresmaterials.com), estoy convencido que no es trascendental ni imprescindible, y que el beneficio que pueda tener (la educación en negocios) se puede suplementar de manera autodidacta con libros, blogs, mentores, y muchos otros recursos. Más aún, me he convencido que mi formación académica como investigador en el programa doctoral, me proveyó de habilidades que difícilmente algún otro entrenamiento puede dar. Durante los más de 5 años que pase formulando hipótesis, diseñando experimentos, presentando resultados y discutiendo ideas con mis colegas, construí algunas de las habilidades que me han parecido las más trascendentales durante mi corta carrera como emprendedor. Aquí algunos ejemplos:

“Todo mundo tiene un plan hasta que recibe el primer golpe” - Mike Tyson
Cuando empiezas un startup, sin importar su índole, la única cosa que tienes asegurada es que tu plan va a cambiar y es que nunca puedes saber con precisión qué es lo que va a pasar. Clientes, inversionistas, productos, empleados, tu familia, inclusive tú mismo, son factores que pueden cambiar en cualquier momento y tienes que saber adaptarte a ello y sobre todo poderte mantener enfocado. Cuando estás haciendo investigación, también tienes que ser capaz de planear en base a información ambigua o inexistente, y más aún el poder ajustar plan durante el “vuelo”.

“Me gusta la crítica. Me hace fuerte” - LeBron James
Una de las cosas que más recuerdo de mi primer año de doctorado, fue el ‘shock’ que tuve durante la primer junta de grupo donde tuve que presentar una revisión literaria. Aún recuerdo claramente el rostro inmutable de mi asesor para decirme qué tan mala era mi presentación, y sin pestañear, todos los errores que había cometido al prepararla. Nunca me habían sometido a una crítica tan dura en la que contara con cero argumentos para defender mi caso. Fue una experiencia poco placentera que me gustaría poder decir que no volvió a ocurrir… sin embargo, ocurrió varias veces mas. Sin importar cuánto tiempo y esfuerzo le dedicase, las críticas siempre fueron infalibles, una y otra vez. Me tomó un tiempo entenderlo, pero concluí que no es que mi trabajo no fuera lo suficientemente bueno, simplemente que la crítica es una parte inherente e ineludible del proceso investigativo. Es la esencia del método científico. Hoy que estoy en el ámbito de los emprendimientos, la habilidad de tolerar la crítica y sacar ventaja de ella me ha permitido mantenerme abierto a oportunidades de aprendizaje. Cada vez que presento una idea ante la mesa de directivos, inversionistas, mentores, la crítica también es latente, pero si la sabes aprovechar, te convertirá en un mejor emprendedor.

‘No es que sea muy inteligente, es que me quedo con el problema por más tiempo’ - Albert Einstein
Cuando estás tratando de generar valor, ya sea creando un producto o servicio, es importante iterar en base a la retroalimentación de tus clientes. Ahora bien, en muchas ocasiones, estas iteraciones pueden ser costosas y dolorosas. Estoy seguro que habiendo estado en el laboratorio podrás recordar por lo menos un puñado de ocasiones en las que ves cómo se desvanecen ante tus ojos horas y horas de trabajo en sólo segundos por un simple error con tu muestra, porque se descompuso el equipo que ibas a usar o cualquier otra razón que puedas imaginar. Como investigador tuviste que perseverar ante eso y volverlo a intentar. De la misma forma lo tienes que hacer en el startup, definitivamente cometerás errores y trabajaras en el producto equivocado o con la estrategia errónea, pero si lo sigues intentando, tienes muchas mayores oportunidades de generar el producto que te lleve al éxito.

No pretendo decir que todo investigador sea un buen emprendedor, sin embargo, creo que el doctorado o la investigación como tal te proveen de las herramientas más importantes cuando te aventuras al mundo del emprendimiento.

- Por David Arreaga
LinkedIn: David Arreaga
Twitter: @arreaga85