[Columna] Sobre la anti-naturaleza de la lectura y la escritura

Desde que recuerdo, me ha encantado aprender, sobretodo de los libros.

Los animales pueden aprender mediante experimentos, por ejemplo, un caballo aprende a caminar mediante prueba y error, así como cualquier ave aprende a volar. Los animales también pueden aprender imitando a otros animales de su propia especie. Los chimpancés aprenden a acicalarse mutuamente por imitación.

A diferencia de los animales, el ser humano, además de usar estos mecanismos, puede aprender leyendo. ¡Qué cosa más extraña en la naturaleza! ¿No? Nunca he visto un gato frente un monto de símbolos tratando de descifrar su significado para aprender a cazar. ¿Ustedes sí? Y menos he visto que un gato disfrute interpretando símbolos que le provoquen felicidad por entender algo.

Lo anterior tiene quizá una explicación. Hasta antes de la creación del lenguaje oral y escrito, toda la información de las especies se transmitía únicamente por el ADN. Ahora, los seres humanos generamos, organizamos y transmitimos información mediante símbolos que tienen un significado por convención.

¿Por qué son importantes los libros? Porque es más rápido leer libros que leer el código genético, porque aún no podemos modificar nuestro código genético y sí podemos escribir libros para sintetizar información que puede ser valiosa para otros seres humanos en otro momento y en otro lugar. A pesar de estas ventajas contundentes, muchas personas prefieren no leer ni, mucho menos escribir. ¿Por qué? Creo que es porque leer es antinatural, el cuerpo humano biológicamente no está preparado para leer, y mucho menos, para escribir. Ambos requieren un entrenamiento intensivo.

Así que por favor, querido lector, deje de leer esta columna escrita por un antinatural que forzó su biología para escribir y mantener su concentración frente a una computadora, frente a una hoja de word.

¡Nunca más tome un libro! ni siquiera intente levantar un lápiz o teclear en su teléfono, dizque inteligente. Esto le hace daño, su cuerpo no fue evolucionado para soportar una lectura de una hora, ni de cinco minutos. Deje eso para la gente que va a dirigir su país. No trate de aprender nada que no sea por experimentación e imitación. Al fin, la mayoría de la gente cree que la naturaleza es sabia y nunca se equivoca. No aprenda de su historia, no aprenda a pensar de distintas formas. Si usted me hace caso, le aseguro una vida apegada a su naturaleza y al destino que se le designo al nacer. No traté de mejorar su vida leyendo basura como la que acabo de escribir. Ni mucho menos trate de entender el sarcasmo de esta nota. 


Dr. Erik Zamora
Profesor
Instituto Politécnico Nacional
UPITTA